viernes, 4 de noviembre de 2016

Izquierda, izquierda, derecha, derecha, delante, detrás...


Pues en esas parece que estamos después de que el partido socialista diera la espalda a sus militantes/votantes y decidiese optar por la abstención en el proceso de investidura del candidato popular.

Hace unos días vi unas declaraciones de Elena Valenciano en un programa de televisión que me sorprendieron mucho, dijo cosas como que "es menos malo dejar gobernar a la lista más votada que asistir a otras elecciones el 18 de diciembre" y añadió que "no todos los militantes están descontentos, algunos están a favor de la decisión del comité federal", esto no solo me sorprendió sino que también me enfadó, porque yo, que nunca he sido militante del partido socialista pero que sí hubo un tiempo en que les voté, (al menos durante el tiempo en el que parecía que era la única forma de acabar con las políticas del partido popular), me niego a creer que puedan haber votantes tradicionales del PSOE que estén de acuerdo con esto, porque entre otras cosas con declaraciones como estas queda claro que les importaba más como saldrían de perjudicados en unas terceras elecciones que lo que piensen sus fieles votantes. Le preguntaron a Valenciano si la abstención garantizaba lo que ellos pedían, cosas como la derogación de la reforma laboral o reversión de los recortes en sanidad y la respuesta fue que al menos "garantiza que se desbloquea la situación política". Muchas gracias entonces.

Hubo manifestantes frente a las puertas de Ferraz, incluso un hombre mayor les gritaba que le devolviesen su voto, "socialistas de pegatina" les llamaba, porque él no les había dado su confianza para que ellos entregasen el gobierno a la derecha, y aun así y llegados a este punto es más que evidente que solo pensaban en regeneración interna y en mirarse sus ombligos, todo a costa de sus militantes, pasándose sus principios por donde todos sabemos.

Y hablando de principios, los diputados catalogados como "rebeldes" ya han recibido sus expedientes disciplinarios y podrían recibir multas económicas e incluso ser sustituidos, parece mentira que se siga usando la palabra democracia. 

A partir de ahora podremos ver si de verdad van a hacer oposición o si, por el contrario, optarán por la vía fácil de la abstención cuando lleguen las posibles amenazas del gobierno con unas elecciones anticipadas, lo que me lleva a preguntarme si, llegado el momento de unas elecciones, los votantes socialistas que se han llevado las manos a la cabeza con la actuación de su partido, se acordarán de todo esto y castigarán con un NO rotundo o si también optarán por la ambigüedad de la abstención.

De momento solo nos queda esperar...

martes, 11 de octubre de 2016

Carmena y Pablo odian España

Abucheemosles no? Se lo merecen, claro que sí, cómo vamos a consentir que estos podemitas se permitan el lujo de no asistir a nuestro gran Día de la Hispanidad.

Yo no lo entiendo, lo intento eh, pero no puedo entender por qué se le tiene que dar tanto bombo a que una formación política, o en su defecto, algunos miembros de dicha formación, no quieran asistir ni formar parte de algo que consideran que no les representa. Tampoco entiendo que, en el caso de asistir, se les tenga que abuchear, como ya le pasó a la alcaldesa de Madrid Manuela Carmena el Día de las Fuerzas Armadas. Es lo que viene a ser, como se suele decir, "si no vas...malo y si vas peor". (Me pregunto que pasaría con el ciudadano al que le diera por levantar una tricolor con el simple grito de salud y república frente a vuestras majestades).

Volviendo al tema, no son sólo algunas formaciones políticas las que piensan que no les representa, también somos algunos los ciudadanos que lo pensamos, sobretodo en los tiempos que corren. Reconozco que hasta cierto punto, me puede parecer "bonito" de ver dicho desfile, independientemente del significado que tiene, lo que no puedo entender es que, como población, nos estemos quejando de lo mal que va el país, de las cifras del paro, de la corrupción....y que luego nos parezca bien que en un día y para una celebración, se gasten euros a diestro y siniestro, cantidades que rondan el millón de euros, exhibición aérea a parte. Pero claro, imagino que habrá que dar las gracias, porque hace a penas unos años la cifra superaba los dos millones de euros.

Me imagino que habrá gente que pensará que total con un millón de euros tampoco arreglamos el país, y es cierto, pero también es cierto que con ese millón se podrían, por ejemplo, parar muchos desahucios o ayudar a muchas familias que a penas pueden dar una alimentación en condiciones a sus hijos, no se, pero moralmente, no me parece bien que mientras haya en nuestro país tantísima gente luchando por seguir conservando sus casas, con trabajos y salarios indignos, vayamos a gastarnos un millonazo de euros en un sólo día, en un gran desfile, y lo que es peor, que asistamos amablemente con grandes aplausos.

Con esto no estoy diciendo que haya que hacer desaparecer dicha festividad, que si nos ponemos seguro que se podría discutir, pero sí que al menos, mientras nuestro país vive esta situación, se minimice al máximo el gasto en este día y que no se tache de antisistema el hecho de no querer asistir a lo que muchos podemos considerar un malgasto de dinero público.